MY CUPCAKE NOTEBOOK

Mermelada de Ciruelas y Lavanda + Montadito

Anna Carrera CastellarnauComment

¡Hola a todos!

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El pasado sábado, me encontré en posesión de varios kilos de ciruelas Claudia. Resulta que una rama de uno de los árboles de nuestro huerto se rompió, dejándonos con dos cajas grandes de ciruelas demasiado verdes para poder comerlas.

Era un caso de fuerza mayor, así que fueron repartidas entre toda la familia y mi madre, mi abuela y yo terminamos haciendo mermelada, cada una por su lado. La receta de hoy es parecida a cómo lo hicieron ellas; por cada parte de ciruelas, media de azúcar y a cocer a fuego lento. Bastante simple, ¿no? Yo necesitaba complicarlo un poco...

Hice un poco de investigación en Pinterest y, aunque no hay muchas recetas con éste tipo de ciruela, sí las había con ciruelas amarillas o púrpuras, aderezadas con algún tipo de especia. Así que con un poco de aquí y otro de allí, con la base de la receta de mi madre (la de toda la vida, vamos), éste es el resultado:

Mermelada de Ciruelas y Lavanda

Ingredientes

  • 1,10 Kg de ciruelas “Claudia”
  • 550 g de azúcar blanco
  • 1 cucharada de flores de lavanda secas
  • un trozo de tela cuadrada de un palmo
  • un trozo de cordel

Preparación

  • Poner la cucharada de lavanda dentro del trozo de tela y atar con el cordel. Asegurarse de que queda bien atado para que durante la cocción no escape ninguna flor del saquito.
  • Deshuesar las ciruelas y cortarlas en cuartos.
  • Meter las ciruelas, el azúcar y el saquito de flores en una olla grande (tener en cuenta que, durante la cocción, la mezcla aumentará en volumen).
  • Cocer a fuego muy lento, removiendo de vez en cuando para evitar que el azúcar se pegue, durante aproximadamente una hora y media.
  • Para comprobar que la mermelada está hecha; dejar caer una gota de mermelada en un plato, dejar que se enfríe y pasar el dedo por encima. Si la mermelada se arruga levemente, la cocción se ha completado.
  • Tapar la olla y dejar durante la noche para que los sabores se asienten.
  • Tirar el saquito de lavanda y poner la mermelada en tarros de cristal.

Como podéis ver, es muy sencillo; lo único que requiere es un poco de tiempo y paciencia. Podéis usarla con lo que queráis; untada en pan y mantequilla, una cucharada en el yogur, como acompañamiento de vuestro cheesecake favorito... La dulzura de la ciruela, combinada con el aroma de la lavanda queda estupenda, ya sea con dulce o salado.

Un ejemplo de lo bien que combina con salado sería el siguiente, montadito de queso de cabra gratinado con nuestra mermelada:

El procedimiento no puede ser más sencillo; colocar el queso de cabra sobre las rebanadas de pan, gratinar y poner una cucharadita de mermelada de ciruela y lavanda encima.

¡Delicioso!

Aquí tenéis el 

pdf

 con la receta para la mermelada.

Anna